En el Suplemento Ellos&Ellas - Caretas 2035
Firma autógrafos y paraliza el tránsito de Lima cuando está en una sesión fotográfica en público, tiene 27 años, medidas perfectas 91-60-90, un novio guapo desde hace cuatro años y una carrera cotizada en el Perú. Ha sido la imagen exclusiva de incontables marcas, boutiques y diseñadores y ha grabado un promedio de quince comerciales al año para la televisión nacional y otros tantos para las de Estados Unidos, Nicaragua, Bolivia y Ecuador. En sus casi diez años como modelo ha viajado a Seattle, Los Ángeles y Miami y siempre ha sido moderada y muy discreta. “No me gusta estar figurando ni meterme en líos y escándalos. Tampoco me gusta la prensa, soy perfil bajo”, dice con su voz mansa que parece un susurro.
Nació en Trujillo y vino a vivir a Lima hace siete años para estudiar marketing y conseguir nuevos fla-shes y más acción como modelo. Y lo logró. Entonces ahora el mercado en Lima le queda chico. Así que hace apenas unos días se fue a vivir a México contratada por una agencia de modelos. “Nueva York no es para mí, las modelos son altísimas y flaquísimas. Me quiero enfocar en lo que es publicidad. Lo que más me gustan son las fotos y en México hay bastante mercado para eso. Luego tengo proyectos para irme a Miami, allá el estilo de la chica latina pega bastante bien”, cuenta Maricrís.
Si la comparamos con alguna es-trella de fuera, ella tiene un parecido a la californiana Rachel Bilson, la modelo y actriz castaña, con actitud de fémina sexy y a la vez de chica tierna, que apareció en series de televisión como 'The OC'. Si no volamos tan lejos y la comparamos con un personaje de la escena local, tiene un aire a la modelo Alicia Robertson, al menos comparten esa misma facha con melena larga y ondulada y un cuerpo igual de despampanante. Varias veces le hicieron ese comentario a Maricrís. Pero nunca imaginó que el menudo parecido con Alicia Roberston le traería problemas. Hasta que sucedió.
Rebobinemos: un arquitecto llamado Alvaro Privat declaró recientemente a los medios de comunicación que la modelo Maricrís Rubio era la acompañante y la cómplice de un español que, pasado de copas, chocó su camioneta y, encima, luego lo golpeó. En realidad se trataba de Alicia Robertson. Pero de todas formas el equívoco ¡boom! explotó y apareció por varios días consecutivos en la sección policial y de espectáculos de noticieros de televisión, radios y periódicos.
Por más que Alicia Roberston y el arquitecto después lamentaron y se disculparon con la modelo por el malentendido y la confusión, ella dice que su imagen igual se vio afectada. Tanto así, que el contrato que tenía con una marca de accesorios para hacer unas fotos, se fue al tacho. Si bien el asunto podría quedar solo en lo anecdótico, en pequeña escala muestra cómo la imagen que proyecta Maricrís o cualquier otra modelo siempre se mece vulnerable como un péndulo y cómo la fama y los contratos pueden apagarse con públicos soplidos.
Como Maricrís ya estaba con un pie en México, no tuvo tiempo ni muchas ganas para desmentir la situación con claridad. “Además las cámaras me intimidan un poco”, cuenta. Por ahora a ella solo le entusiasma la idea de ahorrar todo lo que pueda mientras esté fuera, poder estudiar cursos de asesoramiento de imagen y luego regresar para invertir en un spa o en bienes raíces. Esa faceta de mujer de negocios la tenía bien guardada. (A. P. D.)
Maricris Rubio
Talla: 1,73 metros.
Edad: 27
Peso: 52 kilos.
Medidas: 95-58-93
Pareja: No
Un deporte: Un deporte: Solo hago gimnasio. Pero me gustaría jugar frontón y squash.
“Nunca he conocido ni he salido con un futbolista. No los conozco. No es por falta de curiosidad, pero nunca he tenido la oportunidad de salir con uno. Tienen mala fama. Son juergueros. Pero yo los entiendo. Es bien sacrificada su carrera y son seres humanos. Aunque quieran salir, su carrera se los prohíbe. Admiro a los que sí saben cuidarse”.
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